Trastorno distímico

Texto por:

Carlos Alberto Molina Jaro

 

 

¿Qué es distimia?

A diferencia de la depresión (o Depresivo Mayor), la distimia es caracterizada por síntomas crónicos y no episódicos como en la Depresión.

 

Epidemiología – los números del distimia.

El trastorno distímico afecta del 3 al 5% de la población en general, siendo más común entre personas solteras, jóvenes y de bajos ingresos. Además, la Distimia suele ir acompañada de otros trastornos mentales como el trastorno depresivo mayor (o depresión), la ansiedad, trastorno de pánico, el consumo de alcohol y drogas y el trastorno de personalidad limítrofe.

 

¿Qué causa distimia?

La etiología del distimia, como la de otros trastornos del estado de ánimo, es compleja e implica muchos aspectos. Factores biológicos y psicosociales implicados:

  • Factores biológicos. En la distimia, factores como la herencia familiar y la predisposición sugieren que existe una importante influencia biológica. Los estudios neuroendócrinos indican que las anormalidades de la tiroides y las hormonas relacionadas pueden ser un rasgo variable asociado a la crónica de la enfermedad.
  • Factores psicosociales. Las teorías psicodinámicas creen que la Distimia surge en el desarrollo de la personalidad, lo que resulta en dificultad de adaptación durante la adolescencia y la adultez temprana (período en que los síntomas suelen comenzar). Así, la Distimia sería un subtipo de humor adaptativo (entrenamiento reactivo), que se desarrolló en respuesta a situaciones de estrés o carencia. La teoría cognitiva, entiende la Distimia como un desequilibrio entre la vida real y las fantasías del individuo, llevando a la baja autoestima y el sentimiento de impotencia.

Signos y síntomas de distimia

El diagnóstico de distimia debe ser realizado por un profesional de la salud de acuerdo con la presencia de los siguientes síntomas:

  • Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, la mayoría de los días, durante al menos 2 años. En niños y adolescentes, el humor puede ser descrito como irritable, y la duración debe ser por lo menos 1 año.
  • Disminución del apetito o hiperfagia (aumento).
  • Insomnio o hipersomnio.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.

Además, los síntomas no deben ser explicados mejor por el diagnóstico de depresión (o trastorno depresivo mayor), y el paciente no debe haber experimentado episodios maníacos o hipomaníacos (anormalmente alto, expansivo o estado de ánimo irritable) durante el duración de los síntomas. El médico también debe asegurarse de que las perturbaciones no se deben al uso de sustancias (abuso de drogas, drogas) o a una afección médica general (por ejemplo, hipotiroidismo).

Otros síntomas asociados con distima incluyen cambios en el patrón del sueño, baja autoestima, pérdida de energía, disminución del deseo sexual y preocupaciones obsesivas. Los pacientes también pueden ser a menudo sarcásticos, negativos, gruñones, exigentes y demandantes.

Estos síntomas empiezan alrededor de los 21 años de edad y pueden producir sufrimientos significativos. Los individuos afectados pueden experimentar el divorcio, el desempleo y otros problemas de la socialización como consecuencia de distim, reforzando la importancia del diagnóstico y del tratamiento tempranos.

 

Tratamiento.

El tratamiento implica, en general, una combinación de farmacoterapia y psicoterapia.

  • Terapia cognitiva. En este tratamiento, los pacientes aprenden nuevas maneras de pensar y comportarse, en lugar de las actitudes negativas que tienen sobre ellos mismos, otros y el mundo. En general, es a corto plazo y orientado a los problemas actuales.
  • Terapia conductual. Esta terapia tiene la intención de devolver el “retorno positivo” (la recompensa o el placer) que habría sido perdido por el paciente como resultado de los síntomas depresivos. Para ello, ofrece experiencias agradables y técnicas de relajación, dando forma a un cambio de comportamiento personal.
  • Psicoterapia orientada a la perspicacia (psicoanalítica). Este tratamiento busca correlacionar el desarrollo y manejo de los síntomas depresivos con conflictos no resueltos desde la niñez.
  • Terapia interpersonal (TIP). En la punta se examinan las experiencias actuales de los pacientes y su manera de lidiar con el estrés, tratando de reducir los síntomas.
  • Terapias familiares y grupales. La terapia familiar puede ayudar al paciente y a su familia en el manejo de los síntomas. La terapia grupal puede enseñar a los individuos nuevas formas de superar sus problemas personales en situaciones sociales.

Farmacoterapia. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) se utilizan generalmente.

Hospitalización. En general, no se indica. Se hacen excepciones para casos severos, con discapacidad social o profesional grave, ideación suicida o la necesidad de procedimientos diagnósticos extensos.

 

Referencias:

Sr. Kaplan, Harold I. compendio de la psiquiatría: Ciencias del comportamiento y psiquiatría clínica. 7ª edición – Porto Alegre: ARTMED, 1997.

Revista de psiquiatría de Rio Grande do Sul. Vol. 26 no. 3. Porto Alegre Sept/Dec. 2004. Diestimación: características históricas y nosológica y su relación con el desorden depresivo importante. http://www.SciELO.br/SciELO.php?script=sci_arttext&PID=S0101-81082004000300007

Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales. DSM IV.

Epidemiología de subtipos de depresión-Kessing LV.

Distimia y depresión crónica: introducción, clasificación, factores de riesgo y curso-Daniel N. Klein y Neil J. Santiago.

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