Depresión infantil


Texto por:

Rafael T. de Souza
Carolina Rodrigues Cavalcante

www.psiquiatriaweb.com/es/depresion/depresion-infantil.html


Los trastornos depresivos en niños y adolescentes son especialmente preocupantes en términos de salud pública, ya que son prevalentes y pueden resultar en efectos adversos a largo plazo – perjuicio en la relación con los colegas y familiares, retracción de las actividades sociales, empeoramiento del desempeño escolar, entre otros. Por lo tanto, es importante conocer sus causas, síntomas y opciones de tratamiento, a fin de minimizar el sufrimiento y las posibles complicaciones de la depresión en la infancia.


Los números de la depresión infantil – Epidemiología.

La prevalencia de la depresión aumenta con el avance de la edad en la población en general. Así, entre los niños en edad preescolar (2 a 4 años), se estima que el 0,3% es afectada por trastornos del humor. En la edad escolar, de 5 a 10 años, el porcentaje de la población afectada es de 2 a 3%, sin distinción entre niños y niñas.

 

Causas – Etiología.

La neurobiología de la depresión infantil resulta de una interacción entre vulnerabilidad genética y estresores ambientales.

  • Genética:

Los estudios realizados con gemelos demostraron que la depresión mayor es aproximadamente 40-50% hereditaria. De esta manera, los niños cuyos padres tienen antecedentes de trastorno depresivo tienen un riesgo triplicado de desarrollar depresión antes de los 18 años, especialmente si la enfermedad de los padres se estableció precozmente.

Una posible explicación para el componente genético de la depresión en niños es el acortamiento del alelo S del gen promotor de polimorfismo del gen transportador de la serotonina (5-HTTLPR), que normalmente lleva a la recaptación reducida de serotonina – un importante «mensajero» del cerebro. Así, una mutación en ese gen produce aumento de la recaptación de la serotonina, de modo que una menor cantidad de esa sustancia queda disponible para el cerebro. Además, pacientes que presentan alelo-S corto del polimorfismo y que pasan por un estrés ambiental significativo, puede desarrollar menor volumen del hipocampo (estructura localizada en el cerebro y que participa de las emociones e interacciones sociales del individuo). Todos estos procesos pueden resultar en depresión mayor.

  • Alteraciones neurológicas:

Los estudios de neuroimagen de jóvenes deprimidos revelaron volúmenes menores de sustancia blanca frontal, volúmenes mayores de sustancia gris frontal y volúmenes mayores del ventrículo lateral. Además, se identificaron una respuesta debilitada y un volumen disminuido de las amígdalas en niños con depresión mayor.

  • Factores psicosociales:

Los estresores ambientales son componentes especialmente importantes en la depresión infantil, incluso superando la herencia. Los malos tratos, abuso, negligencia, muerte parental, enfermedad psiquiátrica parental, abuso de sustancias, conflicto entre padres e hijos, falta de cohesión familiar, discordia familiar crónica, fracaso académico y pobreza extrema pueden ser factores de riesgo para el desarrollo de la depresión en los niños.

 

 

Síntomas y criterios diagnósticos¹.

La depresión infantil es, en esencia, el mismo trastorno experimentado por los adultos. Su diagnóstico se basa, por lo tanto, en la presencia de por lo menos 5 de los síntomas listados, por un período de 2 semanas:

  • Humor deprimido o irritable.
  • Pérdida de interés o placer en las actividades cotidianas (tareas escolares y domésticas, bromas, conversaciones).
  • Incapacidad de ganar el peso esperado.
  • Insomnio o hipersomnia diarias.
  • Agitación o retardo psicomotor.
  • Fatiga o pérdida de energía diaria.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa inadecuada.
  • Capacidad reducida de pensar y concentrarse.
  • Pensamientos recurrentes de muerte – intentos o planes suicidas son relativamente raros en niños, tal vez debido a la inmadurez cognitiva propia de la edad.

Los niños muy pequeños con depresión mayor suelen ser vistos como tristes o apáticos, aunque no puedan expresar verbalmente esos sentimientos. Reclamaciones somáticas, como dolores de cabeza y estómago, apariencia tímida y triste, además de baja autoestima son síntomas universales de depresión infantil. No son raras también alucinaciones auditivas congruentes con el humor (diferentes de aquellas presentadas por los pacientes esquizofrénicos, la voz es única y viene de fuera de la cabeza del individuo).

Los trastornos depresivos suelen ser episódicos, aunque duran alrededor de un año. Su inicio puede ser silencioso, permaneciendo no identificado hasta el perjuicio de las actividades sociales y académicas. En este punto, se destaca el diagnóstico equivocado de trastorno de aprendizaje en niños con depresión.

La depresión mayor puede, por lo tanto, manifestarse de diferentes maneras, variando según la edad, la historia y la personalidad del niño. Por eso, en presencia de cualquiera de estos signos, es importante que los padres y los responsables busquen ayuda profesional. No podemos olvidar que la depresión es un trastorno psiquiátrico importante y bastante prevalente, que exige actuación médica desde el momento del diagnóstico, hasta el tratamiento y prevención de nuevos episodios.

NOTA: Ninguna prueba de laboratorio es útil en la realización del diagnóstico de trastorno depresivo mayor. Si el niño o adolescente también reclama síntomas de hipotiroidismo – sequedad de la piel, frío, letargia -, se indica la función de la tiroides.

 

Tratamiento.

  • Hospitalización psiquiátrica:

La hospitalización puede ser indicada para niños y adolescentes que expresan comportamientos o ideas suicidas recurrentes, asegurando máxima protección contra impulsos autodestructivos.

  • Psicoterapia:

  • la Teoría cognitivo-conductual (TCC) – abordaje terapéutico que busca desafiar creencias mal adaptativas y perfeccionar las habilidades de resolución de problemas y competencia social.
  • la Terapia interpersonal – se concentra en la forma como la enfermedad interfiere en las relaciones interpersonales y en la superación de esos desafíos (pérdida, disputas interpersonales, transición de papeles).
  • el Child-Child Interaction Therapy Emotion Development (PCIT-ED) – orientado a la depresión preescolar; pretende fortalecer la relación entre padres e hijos, ayudando a los cuidadores a ser guías emocionales más efectivos y reguladores del afecto para sus hijos.
  • Farmacoterapia²:

El tratamiento medicamentoso de la depresión infantil se realiza principalmente con fluoxetina y escitalopram, aprobados por la Food and Drug Administration (FDA).

Algunos de los antidepresivos utilizados en los niños y sus principales efectos secundarios se enumeran a continuación:

  • la fluoxetina. Efectos colaterales: dolor de cabeza, síntomas gastrointestinales, sedación e insomnio).
  • Citalopram. Efectos colaterales: dolor de cabeza, náuseas, insomnio, rinitis, dolor abdominal, fatiga, mareos y síntomas de gripe.
  • la sertralina. Efectos colaterales: anorexia, vómito, diarrea y agitación.

Es importante recordar que los antidepresivos no causan dependencia, somnolencia o cualquier tipo de incapacidad. También no tienen acción estimulante, como hacen las drogas ilícitas. Son medicamentos considerados «leves», que actúan gradualmente en la normalización de hormonas, neurotransmisores y otras alteraciones que estén produciendo los síntomas depresivos.

La duración estimada del tratamiento con antidepresivos, para niños que obtuvieron buena respuesta, es de un año. En estos casos, la discontinuación se recomienda en un período de estrés relativamente bajo.

¡Alerta de la FDA: Síndrome del empeoramiento inicial.

La FDA instituye una alerta para todos los antidepresivos, indicando un mayor riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas entre niños y adolescentes al inicio del tratamiento con estos medicamentos. Estos síntomas deben disiparse con la continuidad del tratamiento.

 

Referencias bibliográficas:

¹ Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales – 5ª Ed. (DSM-5).

² Actualización en el uso de SSRI y SNRIs con niños y adolescentes en la Clínica Práctica – E. Jane Garland MD, FRCPC; Stan Kutcher ONS, MD, FRCPC, FCAHS; Adil Virani BSc (Pharm), PharmD, FCSHP; Dean Elbe, BSc (Pharm), PharmD, BCPP. Periódico de la Academia Canadiense de Child and Adolescent Psychiatrie.

Kaplan & Sadok – Compendio de Psiquiatría: Ciencia del comportamiento y psiquiatría clínica. 11ª Edición, 2017.

DEJA UN COMENTARIO

Entre en contato con Psiquiatria Web

Escriba aquí su mensaje.

Comience a escribir y presione enter para buscar

depressao Call Now Button